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miércoles, 2 de octubre de 2013

-PASTILLA- Los cardiólogos piden ayuda para tratar a los niños con obesidad mórbida.

NUEVA YORK (Reuters Health) - Las tasas de niños y adolescentes con sobrepeso y obesidad de Estados Unidos se estarían nivelando, pero la de los niños con obesidad mórbida sigue creciendo y exige atención, según indica la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA, por su nombre en inglés).

Se estima que el 4-6 por ciento de los jóvenes de Estados Unidos es obeso mórbido, con enfermedades graves.

"El 4-6 por ciento de la población pediátrica estadounidense es una cantidad alarmante de la que debemos ocuparnos", dijo el coautor de la declaración de la AHA, Aaron S. Kelly, de la Facultad de Medicina de University of Minnesota.

Ese grupo está "creciendo relativamente rápido y es preocupante", indicó. "No tenemos muchas opciones terapéuticas efectivas disponibles", agregó.

En el 2012, un equipo de los CDC de Estados Unidos identificó una reducción de la obesidad y la obesidad mórbida en los preescolares de familias de bajos ingresos. Pero la AHA, con una definición actualizada de la obesidad mórbida, detectó un subgrupo de jóvenes en los que la prevención y las estrategias terapéuticas no estarían dando resultado.

El equipo de Kelly analizó datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES, por su nombre en inglés) entre 1999 y el 2006, junto con estudios más pequeños. Definió la obesidad mórbida con un IMC de por lo menos 35kg/m2 o igual o mayor que el 120 por ciento del percentilo 95 para la edad.

Los investigadores también recomiendan la aplicación universal de esta nueva definición, tanto en la investigación como en la atención, porque captura mejor a los niños más graves.

De este modo, el equipo estima que el 6 por ciento de la población de entre dos y 19 años posee un IMC en el rango de la obesidad mórbida, que es algo más común en los varones que las mujeres y en los hispanos y los afroamericanos que en los blancos, según publica Circulation.

El doctor Stephen Pont, que no participó de la redacción del documento de la AHA, consideró que la depresión, la ansiedad y la cirrosis hepática son otros riesgos asociados, pero que no se tienen en cuenta como la presión y el colesterol elevados.

"La obesidad se está transformando en la primera causa de cirrosis e insuficiencia hepática", dijo.

La buena noticia es que los niños con obesidad mórbida no serán necesariamente adultos obesos mórbidos.

"La obesidad no es una enfermedad que no se puede revertir", indicó Pont, que preside la Sección Obesidad de la Asociación Estadounidense de Pediatría.

FUENTE: Circulation, online 9 de septiembre del  2013.Reuters Health
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