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sábado, 9 de enero de 2010

-PASTILLA- El ejercicio prevendría la incontinencia tras cirugía prostática


Traducido del inglés: jueves, 7 de enero, 2010

Por Amy Norton

NUEVA YORK (Reuters Health) - Mantener un peso saludable y realizar ejercicio regularmente ayudaría a proteger a los hombres de la incontinencia urinaria, uno de los efectos colaterales más comunes de la cirugía por cáncer de próstata, sugirió un nuevo estudio.

Los investigadores hallaron que entre 165 hombres a los que se les había removido la próstata debido a un cáncer, aquellos que no eran obesos y que hacían actividad física regularmente antes de la operación tenían la menor prevalencia de incontinencia a largo plazo.

Asimismo, incluso entre los hombres obesos, aquellos que habían sido físicamente activos antes de la cirugúa eran menos propensos a padecer incontinencia un año después de la intervención.

Todos los participantes del estudio se habían sometido a una prostatectomía radical, en la cual un cirujano remueve la glándula prostática y parte del tejido que la rodea.

La incontinencia urinaria y la disfunción sexual son efectos secundarios comunes de esta cirugía, aunque ambos suelen mejorar con el tiempo.

Hasta el momento, la mayoría de los esfuerzos por prevenir los efectos colaterales duraderos de la prostatectomía se centraban en mejorar las técnicas quirúrgicas, como limitar el daño de los nervios, músculos y vasos sanguíneos que rodean a la glándula prostática.

Pero los últimos hallazgos sugieren que también hay medidas vinculadas con el estilo de vida que los hombres pueden tomar para disminuir su riesgo de padecer incontinencia urinaria, dijo la autora Kathleen Y. Wolin, profesora asistente de cirugía de la Escuela de Medicina de la Washington University.

"Este es otro motivo para que los hombres se levanten y se activen", dijo la investigadora a Reuters Health.



En general, los hombres con cáncer de próstata, como todos los demás, son alentados a seguir un estilo de vida saludable, que incluye el ejercicio regular.

Un estudio publicado el mes pasado reveló que entre los hombres con cáncer de próstata, los que realizaban al menos 15 minutos de actividad física por día registraban una tasa de muerte menor que los varones inactivos durante el período de investigación, de dos décadas.

"Recomendamos fuertemente que los hombres con cáncer de próstata hablen con sus médicos sobre cómo introducir el ejercicio físico en sus vidas si actualmente son sedentarios", dijo Wolin.

Para su estudio, publicado en Journal of Urology, el equipo de Wolin observó las tasas de incontinencia en 165 hombres aproximadamente un año después de la prostatectomía radical. Antes de la operación, todos los pacientes habían informado sobre sus hábitos de ejercicio.

Aquellos que dijeron que hacían ejercicio al menos una hora por semana fueron considerados activos.

En general, los investigadores hallaron que los hombres obesos y sedentarios presentaban la mayor tasa de incontinencia a largo plazo, del 41 por ciento, y que los varones no obesos y físicamente activos tenían la menor prevalencia, del 16 por ciento.

Entre los obesos físicamente activos, un cuarto tenía incontinencia, al igual que los varones no obesos inactivos, lo que sugiere, según los autores, que el ejercicio puede compensar los efectos negativos de la obesidad.

No obstante, se deconoce el motivo por el cual la actividad física prevendría la incontinencia.

Una posibilidad, dijo Wolin, es que los varones activos tengan mejor tonicidad muscular, lo que ayuda a controlar la vejiga.

Otra opción es que quienes ejercitan desde hace mucho sean más propensos a seguir el consejo de los médicos sobre los ejercicio Kegel en el posoperatorio, los cuales fortalecen los músculos del piso pélvico y mejoran la incontinencia y el funcionamiento sexual.

Según la autora, se necesitan más estudios para ver si ciertos tipos e intensidades de ejercicio son más efectivos que otros y cómo los hábitos de actividad física luego de una cirugía de próstata afectarían el riesgo de incontinencia a largo plazo.

FUENTE: Journal of Urology, febrero del 2010


Reuters Health
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