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jueves, 21 de enero de 2010

-PASTILLA- Los lapsus mentales frecuentes podrían preceder al enfermedad de Alzheimer

Pero los expertos enfatizan que los 'momentos de confusión' no garantizan que la demencia vaya a ocurrir

Traducido del inglés: martes, 19 de enero, 2010

LUNES, 18 de enero (HealthDay News/DrTango) -- Los lapsus mentales entre los adultos mayores ocurren con mayor frecuencia entre los que desarrollan enfermedad de Alzheimer que entre los adultos mayores sanos, encuentra una investigación reciente.
La somnolencia diurna excesiva, perder la vista en el espacio y el pensamiento desorganizado o ilógico son otras fluctuaciones mentales que con frecuencia preceden al enfermedad de Alzheimer, afirman investigadores de la Facultad de medicina de la Universidad de Washington en San Luis.
"Durante muchos años, la gente atribuye en broma los lapsus mentales o los incidentes en los que el pensamiento parece perderse temporalmente a 'momentos de chochera'", afirmó el líder de la investigación, el Dr. James Galvin, profesor asociado de neurología. "Nunca ha estado claro si estos lapsus podrían llevar al desarrollo enfermedad de Alzheimer.
"Demostramos claramente, por primera vez, que dichos episodios tienen más probabilidades de ocurrir en personas que están desarrollando enfermedad de Alzheimer", señaló.Pero esto no significa que todo el que "chochee" está a punto de la demencia, enfatizó Galvin.

"Aunque estos lapsus o fluctuaciones no significan por sí mismos que alguien tenga enfermedad de Alzheimer, nuestros resultados sugieren que son algo que el médico debe tomar en cuenta si evalúa a la persona por problemas de pensamiento y memoria", añadió.


El estudio aparece en la edición del 19 de enero de la revista Neurology.

Para el estudio, el equipo de Galvin recolectó datos sobre 511 adultos mayores de edad promedio de 78 años que tenían problemas de memoria. Los investigadores evaluaron a estos adultos con pruebas estándares de pensamiento y memoria, y también entrevistaron a sus familiares sobre su somnolencia diurna, pensamiento desorganizado o ilógico, o episodios de perder la vista en el espacio por largos periodos. En doce por ciento de los participantes se observaron tres o cuatro síntomas que indicaban fluctuaciones cognitivas.
La gente que tenía dichos síntomas tenía hasta 4.6 veces más probabilidades de que se le diagnosticara enfermedad de Alzheimer y a tener síntomas más graves de la afección, encontró el grupo de Galvin. También les fue peor en pruebas de pensamiento y memoria que a la gente que no tenía los lapsus.


Entre las 216 personas las que se diagnosticó demencia muy leve o leve, 25 tenían lapsus mentales, mientras que apenas dos de los 295 que no tenían demencia experimentaban fluctuaciones.

Estos lapsus mentales son comunes en un tipo de demencia conocida como demencia con cuerpos de Lewy, la segunda causa más común de demencia después de la enfermedad de Alzheimer, señaló Galvin. "Pero en realidad hasta hace poco no sabíamos con qué frecuencia ocurrían en personas con enfermedad de Alzheimer o qué efectos podrían tener las fluctuaciones sobre sus capacidades de pensamiento", apuntó.

Las fluctuaciones cognitivas ocurren en la enfermedad de Alzheimer y pueden afectar de forma significativa la calificación clínica de la gravedad de la demencia y el rendimiento en pruebas de memoria y pensamiento. Debe considerarse evaluar estas fluctuaciones cuando se hacen pruebas a los pacientes por trastornos cognitivos, aconsejó Galvin.

Las opiniones de los expertos sobre la significación de los hallazgos diferían.
"Comúnmente se observa que los pacientes de enfermedad de Alzheimer pueden pasar por etapas en las que tienen episodios aparentes de lucidez, cuando pueden rendir a niveles muchos mayores en los 'días buenos'", comentó Greg M. Cole, neurocientífico del Sistema de Atención de Salud de la VA del área metropolitana de Los Ángeles.

Esto sugiere que la maquinaria celular y molecular requerida para un mayor perdimiento no se ha perdido por completo, sino que con frecuencia es inferior a lo óptimo, aseguró. "Encuentro esto bastante alentador, pues sugiere que podríamos evocar más de esos días o momentos buenos", aseguró Cole, quien también es director asociado del Centro de Investigación sobre la enfermedad de Alzheimer en la Facultad de medicina

David Geffen de la Universidad de California en Los Ángeles.
Pero otro experto dijo que el hallazgo no añade nada nuevo al diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer.

En cuanto comienzan a ocurrir muchas de estas fluctuaciones, "ya la demencia está bastante avanzada", señaló el Dr. Gary Kennedy, director de psiquiatría geriátrica del Centro Médico Montefiore de la ciudad de Nueva York.

La esperanza de mejorar el diagnóstico y tratamiento del enfermedad de Alzheimer depende del hallazgo de marcadores físicos que indiquen la progresión de la enfermedad y la eficacia del tratamiento, añadió otro experto.

"El hallazgo es un excelente anuncio de la necesidad de biomarcadores para la enfermedad de Alzheimer", propugnó William Thies, vicepresidente de asuntos médicos y científicos de la Alzheimer's Association.
Estas fluctuaciones mentales podrían ser comunes, pero no son una medida exacta de si la enfermedad de Alzheimer está presente o cuánto ha avanzado, dijo.

"Nos gustaría algo mejor, más preciso y con menos variación", enfatizó Thies.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: James Galvin, M.D., associate professor of neurology, Washington University School of Medicine, St. Louis; Greg M. Cole, Ph.D., neuroscientist, Greater Los Angeles VA Healthcare System, and associate director, Alzheimer's Disease Research Center, University of California Los Angeles David Geffen School of Medicine; William Thies, Ph.D., vice president, medical and scientific affairs, Alzheimer's Association, Chicago; Gary Kennedy, M.D., director of geriatric psychiatry, Montefiore Medical Center, New York City; Jan. 19, 2010, Neurology
HealthDay
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