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miércoles, 18 de julio de 2007

-PASTILLA-Se pueden aprender a olvidar malos recuerdos


WASHINGTON (AFP) El cerebro humano está dotado de un mecanismo que permite borrar voluntariamente recuerdos traumatizantes, según un estudio divulgado en Estados Unidos y susceptible de permitir nuevos tratamientos contra la depresión y la ansiedad.

Según los científicos, esta capacidad de olvidar es un rasgo positivo en la evolución humana.

Destacan que si los cazadores de la Edad de Piedra que escaparon de las garras de un león cuando cazaban un antílope no hubieran podido olvidar esa situación, habrían dejado de cazar y habrían muerto de hambre.

En este estudio "hemos mostrado que los individuos tienen la capacidad de aprender a suprimir selectivamente malos recuerdos de su memoria", explicó Brendan Depue, uno de los coautores de la investigación, divulgada por la revista estadounidense Science del 13 de julio.

"Creemos haber detectado los mecanismos neuronales de este fenómeno y esperamos que este descubrimiento, así como investigaciones futuras, generarán nuevos enfoques terapéuticos y nuevos medicamentos que permitan tratar un conjunto de problemas emocionales", añadió este investigador en neurociencia de la Universidad de Colorado.

Por ejemplo, las fobias, los comportamientos obsesivos o los estados de estrés provocados por una experiencia traumatizante, explicó.

Durante un periodo de entrenamiento, los participantes debieron memorizar 40 pares de imágenes que incluían un rostro humano emocionalmente "neutro" asociado a una escena perturbadora como la de un soldado herido, una silla eléctrica o un accidente de ruta.

Luego se sometió a las personas a un ejercicio para determinar si ante la visión de la imagen "neutra" podían recordar u olvidar voluntariamente la imagen traumatizante correspondiente.

Su cerebro fue sometido a una IRM (imagen por resonancia magnética) que permite visualizar en tiempo real el funcionamiento de un órgano. Según los investigadores, el proceso de supresión de la memoria se sitúa en el córtex prefrontal, considerado la zona de control de los pensamientos.

Descubrieron que dos zonas del córtex prefrontal actúan en tándem para neutralizar la actividad de otras regiones específicas del cerebro, como el córtex visual, el hipocampo y la amígdala, que juegan un importante rol en la memoria visual y la emoción.

"Los resultados de este estudio muestran que el proceso de supresión se produce y ocurre bajo el control de las regiones prefrontales del cerebro", indicaron los investigadores.

La parte más anterior del cortex prefrontal, que juega un rol activo en el mecanismo de supresión voluntaria de la memoria, representa una característica relativamente reciente en la evolución del cerebro humano, subrayaron.

"Esta investigación mostró que las personas pudieron controlar su memoria emocional bajando la utilización de algunas partes de su cerebro para impedir los recuerdos desagradables", añadieron.

Los investigadores no pudieron determinar sin embargo cuántas sesiones de entrenamiento serían necesarias para que un soldado fuertemente traumatizado por la guerra, por ejemplo, o una persona víctima de un grave accidente, pueda aprender a olvidar voluntariamente esas experiencias.

El estudio sigue las tesis del padre del psicoanálisis Sigmund Freud, que habló hace más de un siglo del concepto de memoria reprimida.
Fuente: El Carabobeño
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